Flores de Bach, su correcta utilización

  Es difícil encontrar a estas alturas a alguien que no haya por lo menos oído hablar de las Flores de Bach. Y es que ya fueron creadas por el Dr. Edwuard Bach entre los años 1926-1934, así que ha llovido un poquito desde entonces. De todas formas empezaré por dar una definición  para situarnos debidamente, ya que puede que el nombre de Flores de Bach algunos lo asocien con "ungüentos místicos brujeriles" o simplezas por el estilo que nada tienen que ver con la realidad.


  Las Flores de Bach se utilizan para tratar estados emocionales partiendo de la idea de “tratar al individuo en vez de a la enfermedad”, solucionar el problema emocional para resolver la enfermedad física. Se cuenta con 38 remedios en el sistema floral de Bach, todos descubiertos entre las décadas de los años veinte y treinta por el Dr Edward Bach, un conocido bacteriólogo, médico y patólogo.

Cada una de las flores de Bach se asocia con un estado anímico básico.  La curación a nivel emocional tiene repercusiones en otros planos. Una vida afectiva sana y una personalidad equilibrada permitirán que su cuerpo encuentre su propio estado natural de salud.

Hasta aquí la definición. De todas formas en este enlace de Wikipedia tenéis una definición extendida y más específica. De modo que las Flores de Bach tratan las emociones, en la creencia de que las enfermedades físicas están provocadas por esas emociones o estados emocionales desequilibrados. La medicina oriental, como la acupuntura se basa en lo mismo. Somos un ciclo en nosotros mismos. Emociones y cuerpo están unidos, los problemas emocionales provocan problemas físicos y viceversa. Muchos aún a día de hoy tachan ésto de paparruchas cuando más lógico no puedes ser.

Pensemos en ese "viceversa":  
- las mujeres estamos irritables o sensibles cuando tenemos el período
- puede que nos deprimamos si por un problema de estómago cada vez que comemos nos duele la barriga
- un dolor de cabeza persistente puede agriar nuestro carácter

Y eso lo aceptamos y lo vemos normal. ¡Pues al revés también!:
- si te angustias cada vez que tienes que hacer un examen terminarás por provocar vómitos o dolor de estómago
- si persiste en ti el sentimiento de tristeza tu físico cambiará, tus ojos parecerán tristes, tu piel perderá brillo, tu respiración será trabajosa...
- si te sientes animado podrás con todo, estarás más fuerte físicamente,  si te rindes y te dejas arrastrar la enfermedad gana la batalla porque te sentirás más débil.

  Es así de simple, todo está dentro del mismo cuerpo así que ¿por qué no pensar que todo está unido? La medicina convencional trata los efectos y no las causas, lo que nos puede llevar a estar enganchados al tratamiento de por vida, porque la causa estará sin tratar, o a tener que ir tomando cada vez más cosas porque el cuerpo, las causas y los tratamientos generarán problemas nuevos.  Hay que contar con la medicina, no digo que no, solo digo que si aceptamos todo lo que nos ofrece la medicina convencional a ojos cerrados cuando, no nos engañemos, siempre estará en proceso de experimentación, aceptemos también terapias y tratamientos alternativos que pueden funcionar o no pero que no conllevan efectos secundarios que, como poco, agrabarán la situación.

  En el enlace de wikipedia que os dejé explica también las pruebas que se llevaron a cabo para confirmar si las Flores de Bach tenían en verdad efectos o no en el ser humano. Y resulta que ninguna prueba se hizo adecuadamente dado, en parte, al desconocimiento de cómo utilizar las flores.  Y eso es algo muy común. Edward Bach pretendió hacer un sistema de autoayuda y autocuración, simple y tan sencillo como "si quiero una ensalada cojo una lechuga de mi huerto, si estoy triste tomo la flor mímulo". Pero tan sencillo no debe ser cuando muy pocas personas le sacan todo el partido posible a estos tratamientos. Considero que hay que saber algo más que leer una simple lista de "problema = qué flor tomar", principalmente porque no podemos ser objetivos con nosotros mismos. Podemos saber que estamos tristes o angustiados pero muy pocos seremos capaces de saber qué nos causa esa emoción, o qué aspecto emocional podría ser mejor tratar para solucionar el "pico de iceberg" que es esa emoción que sí reconocemos. Por lo tanto en mi opinión es necesario tener un terapeuta que nos guíe y nos enseñe a autoayudarnos, y que sea él quien nos realice los preparados florales específicos. Porque, aunque podemos comprar nosotros mismos los remedios florales en cualquier herbolario, no surtirán efecto alguno si no son la flor adecuada, además que un combinado  específico de hasta 7 plantas podrá tratar muchos más aspectos y de una forma más profunda y duradera que sólo una planta en un momento cualquiera elegida por mi misma, que soy quien está sufriendo emocionalmente. Un buen terapeuta, que sepa trabajar bien con las esencias, sabrá escuchar tus problemas y realizar un preparado que te ayude profundamente, es decir: no sólo tratará la tristeza que reconoces sentir si no (por ejemplo)tratará principalmente la rabia que no eres consciente de sufrir, una rabia que evita que dejes atrás el pasado y puedas avanzar, y esa falta de avance es lo que termina por hacerte sentir triste. ¿Me explico? El terapeuta tiene que ver más allá que tú mismo. Si tú compras una flor para tu tristeza puede que te haga sentir mejor, pero la rabia que la provoca seguirá ahí.
  Y es en esa posibilidad de la "automedicación" dónde las Flores de Bach pierden fuerza, porque los resultados son bajos o nulos. Pero es que esa no es la correcta forma de usarlas.

En conclusión:

  Las Flores de Bach (como la medicina oriental) son un sistema muy válido, sencillo y de acción duradera y profunda si se saben usar correctamente. Los resultados son además rápidos, en contra de lo que se pueda pensar de los tratamientos naturales. Pero para poder autoayudarse con ellas tenemos que saber mucho sobre ellas y sobre nosotros mismos, de una forma muy humilde. Hasta llegar a ese punto es conveniente dejarse ayudar por un buen terapeuta, que tenga amplios conocimientos y práctica con las Flores, ser disciplinados y constantes con sus tomas y darle una oportunidad al tratamiento siguiéndolo hasta el final (tampoco se pierde nada ya que no tiene efectos secundarios negativos) Sólo de ese modo podremos sacar el máximo beneficio a este tipo de tratamientos. 


  Os dejo los datos de una terapeuta extraordinaria y toda una maestra en los tratamientos con Flores de Bach por si queréis probar o tenéis la necesidad. Son preferibles las consultas en persona pero también envía tratamientos por correo haciendo un seguimiento telefónico o por skype.  Merece la pena conocer a esta mujer y tenerla como guía. Además siempre está ahí cuando la necesitas y se compromete a solucionar tus problemas emocionales en un máximo de 18 meses, los casos más graves, para que no estés en terapia toda tu vida. ¡La idea es que aprendas a vivir no que no puedas vivir sin terapia!

 También realiza sesiones de Anatheoresis (Terápia Regresiva sin hipnosis de rápidos y magníficos resultados).

Es una mujer extraordinaria y conocerla cambiará tu vida.

Sus datos:

María Alvarez Hevia
Tlf: 985 740 640
 Siero, Asturias.






 Más sobre flores de Bach:
http://www.amazon.es/

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