Diferencia entre VIBRATO Y MELISMA, cómo realizarlos

   Cuando se escucha a alguien cantar, la capacidad de éste para realizar el vibrato con el sonido de su voz o los arabescos que pueda realizar con ella (melismas) pueden cautivarnos y demostrarnos su maestría. Ninguna de las dos técnicas son fáciles de realizar, aunque dominarlas no significa que cantes bien (entendiendo bien por conjugar una serie de técnicas y valores además de transmitir emociones con tu interpretación).

¿Cuál es la diferencia?



   El vibrato es una ondulación en el sonido. Puedes entenderlo si juntas tus manos frente a tu pecho y las mueves con energía hacia adelante y hacia atrás mientras dices "Aaaaaah". No has cambiado de nota, no has cambiado la intensidad pero existe un movimiento en el sonido, una vibración (¿lo captas ahora? = vibrato)
  Las melismas son la técnica por la cual cantas una misma sílaba musical alargándola en el tiempo y cambiando de notas. Es la práctica que caracteriza al canto gregoriano o al r&b.

ejemplo de canto gregoriano




Ejemplo de melisma:  Tom Bleasby

video

¿Cómo realizar el vibrato?

  Bien, una vez que hayas entendido lo que es y sentido en tu cuerpo cómo habrá de emitirse (realizando el ejercicio ya mencionado de juntar las manos) ya tienes la mitad del camino recorrido. El resto es conseguir calidad en tu voz, conocer tu aparato fonador y practicar, practicar, practicar. Y es que no hay una forma técnica de explicar cómo practicar el vibrato (o al menos no he encontrado a nadie, ni ningún artículo ni profesor que pueda decir "primero coloca esto así y luego haz esto asá"). La clave está en la calidad de la voz y su maestría. A base de practicar encuentras tu sonido, coges confianza, te atreves a ir más allá y aprendes a usar tu respiración. Es entonces cuando el vibrato sale de forma natural, porque además lo más bonito que tiene es esa cualidad de "naturalidad".

¿Cómo realizar los melismas?

  En este caso sí puedes practicar diréctamente la técnica hasta conseguirlo, además de que es muy divertido y entrenas el oído y la entonación. Es sencillo de explicar:

  1.  Selecciona el melisma que quieres practicar, sólo esa selección de notas, no la canción entera.
  2. Divídelo en sonidos individuales y cántalos por separado, nota a nota y lentamente.
  3. Repite una y otra vez mientras memorizas cada nota
  4. Mientras repites vas cogiendo velocidad hasta que sale el melisma.
  Es sencillo de explicar pero su dominio lleva un tiempo. Cuando, en vez de copiar el melisma de otro cantante, te atreves a hacer los tuyos propios, has de tener mucho ojo porque a veces puedes meterte en "un jardín" y luego no puedes volver a la canción. De ello depende tu oído y tu control de la canción.
  Los melismas son más ágiles y abundantes en tonos agudos y es porque las cuerdas vocales, para los tonos agudos, se estiran y realizan una vibración más rápida, lo que permite hacer esos cambios de notas tan rápidos. Las cuerdas vocales se asemejan a cuerdas de guitarra: cuanto más tensas más agudo es el sonido y más rápida la vibración.
  No me cansaré de repetirlo: cualquier ejercicio de canto NO DEBE CAUSAR DOLOR. De ser así, déjalo y ve por otro lado porque te está avisando tu cuerpo de que lo estás haciendo mal.
  La paciencia y el trabajo constante son la clave.
  Y recuerda que no canta mejor quien más capacidad tiene de emitir sonidos diferentes y más potencia tiene, si no quien más transmite.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Deja tu comentario aquí. Todos los comentarios son revisados.