Ir al contenido principal

La campaña de Durex y las frases de mujer moderna que hieren mi sensibilidad

  Sobre el uso de las palabras, que tanto se mide hoy en día por no herir, me apetece escribir algo hoy.
campaña durex 2016
Y es a colación de la campaña para prevenir embarazos no deseados de Durex. No puedo evitar sentirme dolida cada vez que lo emiten y es que la frase que dicen es "una de cada tres mujeres SUFRIRÁ un embarazo no deseado". Pues bien, deseado o no la palabra SUFRIRÁ me parece totalemente desafortunada. Una mujer embarazada no está enferma, el embarazo no es una desgracia, es una situación, por llamarlo de una forma neutral. Hay muchas formas de decir lo mismo sin incurrir en la transmisión de una idea de ERROR o CATÁSTROFE. "Una de cada tres mujeres VIVIRÁ un embarazo no deseado" "una de cada tres mujeres PASARÁ por un embarazo no deseado" "EXPERIMENTARÁ" ... en fin.
 
  El sentimiento que me queda con estas reflexiones es que se miden las palabras sólo dependiendo de lo que se considere políticamente correcto en el momento actual y que, por no herir a unos (que muchas veces ni se lo habían planteado hasta que el listo de turno da la voz de alarma) otros tienen que quedar menospreciados sin piedad. Se pone el grito en el cielo reivindicando el derecho de la mujer al aborto y a decidir y, como suele ocurrir en estos casos de protesta a ultranza sin medir lógica, ni respeto ni empatía, se termina por machacar a quienes sienten el embarazo como un regalo inmenso.
   ¿A dónde se supone que tenemos que llegar para que, quienes defienden con tanto ahínco el aborto y tan poco valor dan a lo que significa un embarazo (que es un ser vivo en desarrollo lo mires por donde lo mires) se queden tranquilos y satisfechos? Porque ya he visto por televisión (oh! nido de lo políticamente correcto y su germinal uso popular) a una presentadora hacer un comentario despectivo sobre la pena que sentía una modelo porque había perdido el bebé que esperaba, alegando que era algo habitual y que no era para entristecerse tanto, que era joven y podría volver a intentarlo. Vamos, que le pareció mal que la mujer sufriese por un embarazo deseado que no llegó a término. Será que es una postura retrógrada, quizá. Como los comentarios de otra cara conocida de la televisión, mujer también, (aunque esto ya se lo he oído a unas cuantas) que su carrera profesional la llena inmensamente y que no entiende como un hijo podría llenarla más. Es decir, que su vida ya es plena y que no necesita un hijo para realizarse. Me parece muy bien, mientras sigas pensando así es mejor que no tengas hijos. Y no es criticable su postura, es criticable el hecho de que pueda soltarlo así sin más en un medio público como aleccionando a las mujeres de que no necesitamos hijos para ser felices. Bueno, habrá quien no y habrá quien si. Una mujer no tiene derecho a decir que es más o menos mujer por ser madre o no serlo, pero tampoco lo tiene a decir que es más o menos mujer por ser más exitosa en su carrera o ganar más dinero que los hombres o por ser lo más parecido al estandarte de mujer que se pretende hoy en día como mujer digna de su tiempo. 
  Otro ejemplo de expresiones fuera de lugar que ya se tienen por frases hechas: "hijos de momento no, que aún somos jóvenes y queremos disfrutar de la vida". Y se queda uno tan ancho, oiga. Dices algo así ergo tener hijos destroza tu juventud y tu felicidad. Se te acabó el disfrutar, se te acabó la vida. Pues si ponen el grito en el cielo por no usar los/las, os/as, miembros/miembras en cada frase yo lo pongo por frases como esa. Samanta Villar ahora estrena un programa con todo su embarazo rodado (y cobrado, claro) pero cuando leí la noticia de que esperaba un hijo me dejó patitiesa su argumentación de que ni estaba más feliz ni menos, que tampoco era para tanto, que sólo estaba embarazada. No entendí porqué podía sentar mal que estuviese feliz. ¿A quién podía hacer daño? Pero me lo aclaró más tarde Raquel Sanchez Silva al comentar que no podía alegrarse públicamente de su maternidad por respeto a todas aquellas mujeres que querían ser madres y no podían, que ella lo había vivido y era doloroso. Si que tiene que serlo, querer ser madre y no poder, pero, personalmente, en vez de envidiar a quienes si pueden, estaría feliz por ellas. Pero parece ser más correcto que si yo estoy triste tu te unas a mi tristeza, en vez de sacarme de ella con tu alegría. Me parece todo horroroso. Bochornoso. Sin pies ni cabeza. 
  Tanto esfuerzo de tantas generaciones de mujeres puesto en que podamos abortar sin sentimiento de culpa ni dolor alguno, tanto esfuerzo en conseguir que no seamos responsables de nuestros propios actos ni que nos encarguemos de las consecuencias de ellos (con esto no quiero decir que tengas que criar a tus hijos si no quieres tenerlos, porque eso es lo peor para el adulto que será ese niño). Así es, la sociedad que nos toca vivir está educada para no ser responsables, para que todo acto o decisión pueda ser revocada o hecha desaparecer sin más, en vez de aprender de los hechos. Estoy hablando de la ley, del sistema educativo, de los programas de televisión, de la medicina.... casi todo lo que nos rodea está construido y pensado para corregir aquello que no nos gusta pero no para aprender de nuestras decisiones.
   Y creo que no hay mucha gente capacitada para ser padres, pero hay otros tantos que si y que no pueden y que estarían encantados adoptando al resultado de ese embarazo no deseado tuyo. Pero supongo que ahí ya me meto en un terreno de opinión demasiado tabú, en los tiempos que corren y siendo mujer, me refiero (porque hay temas de los que no se puede hablar, gracias a la "libertad de expresión" y lo políticamente correcto).
   Hace poco Las Mareas en Vigo protestaron porque se quería condecorar a la asociación Redmadre como Viguesa Distinguida por su labor para con las madres e hijos que carecen de medios. Se le denegó finalmente ya que, como argumentaron aquellos, no les parecía bien premiar a una asociación pro vida, que estaba en contra del aborto. Dicen que es una asociación que "prácticamente persigue a las mujeres embarazadas, como una secta, para que no aborten" Já! Como si no tuviesen suficiente con conseguir ayuda para las que tienen claro que no van a  abortar como para andar persiguiendo para convencer al resto. Otra cosa es que la mujer diga que quiere abortar y que ellos ofrezcan su ayuda por si aborta al carecer de medios para mantener al niño. Pero eso ya es considerado de persecución, porque si una mujer te dice que quiere abortar le tienes que dar la enhorabuena, pero si te dice que quiere tenerlo pero no es millonaria la tienes que convencer de lo contrario, por su bien y el del bebé. O sea, que ya a llegado el día, ya es oficial: estar en contra del aborto está mal y ayudar a mujeres que deseen tener hijos a que puedan hacerlo y darles lo que necesiten está mal. ¿No tiene usted una situación más que boyante? no se le permite tener hijos. Ya pero es que tengo la capacidad emocional. Eso no importa. Pero también está mal visto querer quedarte en casa cuidando de tus hijos, o que ser madre sea el sueño de tu vida, y parece ser que ahora también está mal visto alegrarte por lograr un embarazo deseado, o por tener por fin a tu bebé en tus brazos.
  En conclusión, si nos ponemos a medir las palabras midámoslas en ambas direcciones, si queremos ser empáticos seámoslo de verdad y no de cara a la galería. Si queremos vivir como nos de la gana, hagamos lo posible por no evitar que los demás puedan hacer lo mismo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Lenguaje corporal: la sonrisa

¿Para qué sonreímos? Quizá muchos me responderéis con rapidez: "para parecer

amigables" o bien "para hacer que los demás se sientan agusto". Y todos estaréis de acuerdo en que podemos sonreir de forma sincera o fingida ¿verdad? Pues hay mucho más en una sonrisa, aunque todo la anterior sea cierto. De hecho hay más que sólo un par de tipos de sonrisa y todas tienen su explicación.

  La sonrisa genera una reacción positiva en los demás, y es que, como animales al fin y al cabo que somos, la primera lección de supervivencia es que lo que debemos hacer antes de nada es mostrar a otros de nuestra especie que no somos una amenaza, que venimos en son de paz, sumisos y que desamos ser aceptados. Y esto nos viene de serie, es un gesto primitivo. Pero no pasemos por alto este matiz: la sonrisa es un gesto de sumisión. Así que, en el lado contrario, quién no sonríe mucho, o se nos presenta sin sonrisa alguna nos está dejando claro que no es alguien sumiso, que no le importa s…

Ejercicio para el hemisferio derecho del cerebro

Desarrollando el hemisferio derecho, trabajando la creatividad, tendremos otra visión de la vida y sus situaciones. Otra visión o una visión más añadida a la que nos ofrece nuestro dominante hemisferio izquierdo. Para poder ver el lado bueno de las cosas ambos hemisferios han de trabajar al mismo nivel. Pongamos como ejemplo el color blanco: usando un solo hemisferio diremos que algo es blanco y ya está. El otro hemisferio será el que vea (y de nombre subjetivo) el blanco roto, blanco crudo, blanco cáscara de huevo.... Da igual la edad que tengamos, podemos APRENDER A VER, APRENDER A PENSAR, APRENDER 
 A SENTIR, APRENDER A OÍR.

Diferencias entre niños de alta demanda, niños hiperactivos y niños nerviosos

Todos los niños son demandantes, porque todos nos necesitan total y

exclusivamente para su desarrollo. Hay que hacerse a la idea de que tener un hijo supone, entre otras muchas cosas, que se genera un vínculo de por vida. Ese vínculo conlleva que siempre estaremos preocupados por él, siempre haremos los posible porque sea feliz y que, al menos durante los primeros años, volcaremos toda nuestra energía, nuestro tiempo, nuestro ser, en ayudarles a que se desarrollen adecuadamente y hacia la autosuficiencia.
  Pues bien, teniendo claro que lo normal es que haya situaciones en las que nuestros hijos nos agoten y no podamos más, vamos a intentar encontrar las señales que indican que mi hijo no es sólo un niño activo y despierto sino que hay algo más.