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Diferencias entre niños de alta demanda, niños hiperactivos y niños nerviosos

  Todos los niños son demandantes, porque todos nos necesitan total y


exclusivamente para su desarrollo. Hay que hacerse a la idea de que tener un hijo supone, entre otras muchas cosas, que se genera un vínculo de por vida. Ese vínculo conlleva que siempre estaremos preocupados por él, siempre haremos los posible porque sea feliz y que, al menos durante los primeros años, volcaremos toda nuestra energía, nuestro tiempo, nuestro ser, en ayudarles a que se desarrollen adecuadamente y hacia la autosuficiencia.
bebe a punto de llorar
  Pues bien, teniendo claro que lo normal es que haya situaciones en las que nuestros hijos nos agoten y no podamos más, vamos a intentar encontrar las señales que indican que mi hijo no es sólo un niño activo y despierto sino que hay algo más.


Hiperactividad o TDAH:

  Desde hace unos años (aunque ahora parece haber remitido) parece que hay niños hiperactivos por todas partes. Y no solo como forma habitual de nombrar a un niño que no para quieto si no niños con diagnóstico clínico de TDAH. ¿Son diagnósticos aceptables? ¿de verdad hay tantos casos reales? Es curioso porque es un trastorno difícil de diagnosticar y en algunos casos con tratamiento farmacológico incluído (no dejes de leer este artículo sobre el Ritalín y el creador del TDAH), lo que lo convierte en un tema muy serio. 

  En el diagnóstico del TDAH  se analizan diferentes factores, entre ellos:
  • Si en el embarazo se consumieron alcohol o drogas ya que se han asociado complicaciones
  • Otros trastornos psiquiátricos en la familia y en el paciente, o el mismo trastorno ya que parece haber evidencias genéticas
  • Otras causas físicas que puedan provocar déficit de atención sin ser TDAH (problemas de audición por ejemplo)
  Con esta información quiero decir que no es tan sencillo o habitual que un niño sufra TDAH. Que tenga dificultades académicas, que sea muy nervioso o le cueste concentrarse no quiere decir automáticamente que exista este diagnóstico. Digamos que existen gran cantidad de posibilidades que expliquen el comportamiento de nuestro hijo sin llegar al extremo del TDAH, porque es así, este trastorno genera un comportamiento extremo. 


Alta demanda

  El término es relativamente nuevo. Parece que cuando a algo se le da un "término", se le "pone nombre oficial", se le empieza a tomar en serio y a analizar más ampliamente. Antes se decía "bebé/niño llorón" y se le dejaba así, en un adjetivo sin importancia. Optabas por la línea educacional de dejarle llorar hasta que se canse y "aprenda" o por probar a darle todo lo que tenías a mano a ver si conseguías "calmar el capricho".  Ahora se nos ha encendido una lucecita que nos dice que los bebés no nacen con "mala leche" o "mala idea", vamos que no vienen a este mundo con el plan malévolo de fastidiar a los papás, y que si lloran es que pasa algo y hay que solucionarlo de la mejor manera posible.  
  Personalmente creo que esto no deja de ser un rasgo de la personalidad de los niños, es decir, que demandar demandan todos pero cada uno a su manera, incluso sin demandar diréctamente pero sí con un comportamiento que se desvía de ser correcto. Y que también hay niveles, hay niños más sensibles y otros menos, al igual que los adultos.

 Lo que sí debería quedarnos claro a estas alturas es que EL AMOR Y LA ATENCIÓN NUNCA SOBRAN, que lo que sobra es la sobreprotección absurda y el consentir por consentir, pero que si un niño llora, dejarlo llorar solo es tristísimo e inútil. Eso genera frustración y a través de la frustración no aprende nadie nada. Te rindes. No mereces la pena. 

  En el caso de la Alta demanda, depende de la visión que tengan los padres. Es decir, de qué consideren ellos lo "normal" dentro de la demanda de un niño. Hay padres que se ven sobrepasados con el mismo nivel de exigencia de su hijo que otros que tienen más paciencia, o están más mentalizados.  De todas formas todos los padres se sienten frustrados alguna vez, perdidos, rendidos. 


Niños nerviosos

  Estar inquieto, dormir mal, estar irritable... y no ser TDAH. Confluyen síntomas pero las diferencias
son notorias. Puede ser un estado temporal causado por una situación externa, algo que le cause stress al niño, incluso que se lo cause desde siempre porque está en su entorno. Es de analizar. Puede ser más activo que otros niños, o impaciente. Pero todo dentro de un rasgo de la personalidad que es controlable a voluntad. Puede que su nerviosismo y comportamiento inquieto salga a la luz sólo en algunas situaciones, en el colegio o sólo en casa.  No debemos olvidar que los niños tienen un mundo interior inmenso y que piensan y analizan mucho las situaciones, las vivencias, y que se preocupan por su familia y su entorno afectivo. 


Diferencias:

  1. Lloros
- Alta demanda: Lloran constantemente porque piden estímulos sin cesar. Necesitan vivir constante aprendizaje y siempre acompañado de padre o madre, normalmente en brazos. Al lograr estímulos y atención total, se calman.

- Niños nerviosos:  Lloran al final de un pico de nerviosismo para desestresar o cuando no pueden dormir aunque estén cansados. Así que habrá horas del día donde lloren más frecuentemente que en otras, de madrugada o al final del día, por ejemplo. Aun así es frecuente que lloren siendo más pequeños y que mejore con el paso del tiempo.

- Hiperactivo: Siendo bebés lloran mucho y no se calman con las caricias o en brazos ya que suelen rechazarlas. Con los años no es un síntoma que caracterice la hiperactividad.

       2. Concentración

- A.D: Son capaces de concentrarse en aquello que les interesa y terminar tareas si las disfrutan. Son obstinados y tienen una gran fuerza de voluntad, persistentes.

- N.N: Pueden concentrarse en lo que les interesa aunque lo harán a su ritmo. Es decir, puede que trabajen en una actividad de forma nerviosa pero continuada y con avances. También pueden encontrar actividades que les calmen y llevarlas hasta el final. Les cuesta entrar en horarios y rutinas pero al final lo consiguen.

- H: No se concentran ni terminan las actividades. Puede que les guste lo que están haciendo pero lo dejarán sin terminar de todas formas. Se distraen con facilidad. No aceptan normas ni tareas y les cuesta organizar las prioridades y el orden de la actividad.

        3. Aprendizaje

- A.D: Son hipersensibles e impresionables pero no presentan problemas de aprendizaje. Llevan un desarrollo normal acorde a su edad. 

-N.N: Puede presentar un ligero tartamudeo porque quiere hablar muy deprisa, pero es pasajero. Es sociable y muy activo. Lleva mal aburrirse pero poco a poco se adapta a las normas. 
-H: Presenta problemas en el habla en sus primeros años, también en su desarrollo motriz. No permanece sentado así que el aprendizaje en un aula se complica. No termina los deberes, se distrae, parece no escuchar cuando se le habla.

         4. Sociabilidad

- A.D: Con los años se convierten en personas empáticas y muy sociables, inquietas y apasionadas.

- N.N: Pueden ser tímidos pero les gustan las actividades físicas, de equipo, que los agoten y los calmen. Van aprendiendo a seguir normas y no tendrán problema en sociabilizar y atenerse a normas de juego.

- H: Sufre cambios bruscos de humor con agresividad. Al no conseguir concentrarse ni mantenerse en una misma actividad les cuesta socializar porque nadie les puede seguir el ritmo o entenderles.


  Como se puede ver las diferencias son notables sobre todo en lo referente a la hiperactividad. La alta demanda, repito, depende bastante de lo que los padres entiendan por poca o mucha demanda y al nerviosismo se le pueden buscar las causas y una canalización. 
  Encontrarás muchas opiniones de madres y padres con hijos de alta demanda en internet contando sus experiencias. Ello te ayudará a situarte y evaluar tu situación.
  Lo que sí es válido para todos los niños es el AMOR Y LA FIRMEZA. Consentir no es lo mismo que amoldarte. Y la paciencia ha de ser infinita, ¡qué remedio!
 

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